Corrupción terminológica y temporalidad. avance

La escasez de interlocutores y de espacios idóneos para tratar el enorme  tema (de términos, constructos y conceptos generados por la ideología hegemónica para configurar lo real) tiene asiento en que las personas no disponen del tiempo necesario para esta clase de conversaciones, o las consideran “pérdida de tiempo”   y es así que cuando  asalta la duda por la idoneidad de algún término vg: “indicador de impacto”, “chorreo” o crecimiento= desarrollo=bienestar,  el asunto se resuelve fácilmente diciendo: “al fin y al cabo solo son cuestiones “semánticas” y terminológicas  no  urgentes, y sanseacabó…”, cuando precisamente los significados al dejar de ser lo esencial y constitutivo del acto comunicativo se convierten  en el “material” preferido por  marketing que paradójicamente también es ahora filtro para  configurar y moldear la manera @correcta@ para la  participación ciudadana y  la práctica  educativa.

Alternativamente, y aunque la prensa no les de tanta cobertura, ciertos economistas independientes[1] plantean hace tiempo posturas distintas a la hegemónica  unidimensional, “la única democrática y garante de seguridad y libertad  sociales”,  la que con el discurso del “crecimiento- desregulación – desarrollo” generó la última gran “burbuja del 2008…” que hasta ahora continúa  gorgoteando  el detergente con que el consagrado sistema  nos” protege  del salto al vacío”  y  “lava” desde hace décadas la cabeza de  los felices “consumidores” con  enjuagues dogmáticos  como el mercado libre,  la reducción estatal”,  la competitividad,  las “sociedades abiertas”, el crédito masivo  y  sobre todo  con el “status” de las marcas y acreditaciones que invitan e “incluyen” a todos desde las “ventajas” que ofrecen los TLC, TPP , las transnacionales, los molls y la educación “acreditada”  para que sigamos “dándonos gusto” y “no nos privemos de lo que nos  merecemos”…[2]   http://www.icariaeditorial.com/libros.php?id=679

Entre los economistas  con que un educador que aún se permita pensar por si mismo o si misma puede interactuar, para encontrar ideas actuales y  alternativas a las  enunciadas, están por ejemplo Tomas Piketty con su polémica obra “El capital en el siglo XXI”.  Vean y oigan  también ustedes en la web si tienen curiosidad, a Eduardo Gudynas (Uruguay) hablando de economía, medio ambiente y sostenibilidad, o quizá también   a Pedro Páez (Ecuador) explicando los entretelones de la arquitectura financiera convencional  desde la finalización de la II guerra mundial a esta parte.  También es esclarecedor  nuestro  Alberto Adrianzén, actual parlamentario andino, y por supuesto  el joven economista alemán Cristian Felber quien actualmente rescata con éxito pretéritas formas de economía comunitaria en España…  La Economía del cuidado, vinculada a la equidad de género y trabajada por CEPAL y CLACSO entre otras entidades internacionales es también  muy sugerente al igual que la tésis del crecimiento cero, tesis propuesta por el primer informe del Club de Roma hace más de 50 anos, y que se ha autocumplido con creces en sus pronósticos sobre los límites del crecimiento económico.  La escuela de economía austríaca difiere también sustantivamente de los esquemas clásicos del neoliberalismo  partiendo de postulados distintos para plantear relaciones entre producción equilibrio y bienestar sociales.  En todo caso, el asunto es no consentir como educadores y como ciudadanos, que las “palabras gordas” elaboradas desde la ciencia económica unidireccional, configuren inexorablemente lo real y nos prohiban pensar usando nuestra propia cabeza así como  la información proveniente de la historia de la cultura y las economías comparadas.   La lectura de George Soros financista converso resulta ilustrativa al respecto.  Su “Nuevo paradigma de los mercados fiancieros” ilustra a los  “gentiles” entre los que  nos contamos los maestros, explicando con claridad en  qué consisten los “macros, los micros” y los  “revolvings” de la sagrada y oculta “ciencia económica”, y  explica porqué a partir de la 2a Guerra Mundial estaríamos “condenados a crecer y crecer descomunalmente sin remedio convirtiendo en mercancía hasta el aire que respiramos. Cuánto descansa esta ciencia de la economía en asuntos tan subjetivos como las percepciones, sensaciones y emociones de la Bolsa para quienes han sido ya almorzados por su propia ambición financiera, es también tema de reflexión educativa al momento al igual que la situación de quienes -confundiendo en un mismo saco la economía del trabajo y el ahorro con la especulación financiera-  se han expuesto a convertirse en bueyes y arado de un terreno  que jamás será el  suyo.

La falta de tiempo en que nos encontramos contemporáneamente es tan poderosa,  que por decir lo menos, ha “inhibido” la elemental capacidad de “atar cabos”,  característica de la especie humana para defenderse ante el peligro…  Los serios acontecimientos actualmente en curso en la Unión Europea y en buena parte de la geografía del globo,  así como la perentoria necesidad de abrir fronteras a la dolorosa migración masiva del Asia Menor, unido ello a lo inmanejable  de los devastadores efectos del cambio climático, constituye un “discurso” geopolítico  tan gigantesco y abrumador como lo es  la “global” sordera e incapacidad casi total  de lectura de tales fenómenos paradójicamente en plena “sociedad del conocimiento” .

¿Qué es el tiempo?  ¿Por qué nos asusta tenerlo y también porqué tememos y nos anticipamos a “no tenerlo”? ¿qué nos pasa?   Vivimos ahora  “Tiempos líquidos”[3], y el tiempo ya más que el petróleo o el oro se ha vuelto  “valor de cambio”..  “merchadising” del que se alimentan las fauces del gran trapiche fabricante de felicidad  virtual y cibernética en la sociedad global.

Toda propuesta socialmente sana requiere recuperar y partir de libertad de pensamiento, la que a su vez descansa en  claridad de juicio y  comprensión de lo real más allá de constructos  pragmáticos con pretensión de verdad absoluta y por ende con peligrosa capacidad  de intimidación.

Por los profundos cambios que plantea la 4ª revolución industrial y cibernética a la civilización,  es muy difícil saber si será la escuela el espacio ideal para recuperar el derecho a dialogar en tales temas con los jóvenes y también entre los colegas. Lo que si sabemos a cabalidad, es que los interlocutores -quizá ya sin conciencia de su propia necesidad de búsqueda- andan sueltos y desorientados,  a tientas por esos mundos globales que son  ahora más que nunca  el escenario descrito por Jung para  “el hombre moderno en busca de un alma”[4]

 

[1][1] Denominados “disidentes”o “antisistema”por los “pro-sistema

Zigmunt Baumann, Tiempos Liquidos, Vivir en una época de incertidumbre, Ed Tusquets 2009

 

[2] Por supuesto la lavaza de este shampoo oculta sistemáticamente la crónica caspa de  paraísos fiscales,  elusión tributaria institucionalizada y  corrupción consumada entre el capital privado y los miniestados a que el modelo ha reducido las soberanías nacionales de los países que no pertenecen a los clubes desarrollados.

[3] BAUMAN Zigmunt , Ed Tusquets Buenos Aires, 2014

[4]JUNG Carl Gustav  Modern man in search of a soul Paperback1955 by Mariner BooksCANTO RODADO2